Diagrama de Flujo PRISMA 2020: Qué Es y Cómo Hacerlo (con Generador Gratis)

Si estás escribiendo una revisión sistemática o un meta-análisis, hay una figura que la revista te va a pedir sí o sí: el diagrama de flujo PRISMA. No es opcional ni decorativo. Es la prueba visual de que tu selección de estudios fue sistemática y no "buscar hasta encontrar los estudios que confirmaban lo que ya pensabas" — y es, junto con la sección de Método, lo primero que un revisor mira para decidir si se puede confiar en el resto del manuscrito.

Este artículo cubre las cuatro fases del diagrama con un ejemplo numérico completo, los errores que más veo repetirse en revisión, y cómo generarlo sin depender de PowerPoint ni de recordar la aritmética a mano: al final hay un generador gratuito que calcula las cifras de cada caja por ti, para que nunca se contradigan entre sí.

Qué es el diagrama PRISMA y de dónde viene

PRISMA son las siglas de Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses: una guía de qué información mínima tiene que aparecer en una revisión sistemática o un meta-análisis para que sea reproducible y evaluable. No es solo el diagrama — es un checklist completo de 27 ítems (título, resumen estructurado, criterios de elegibilidad, fuentes de información, método de síntesis, riesgo de sesgo, financiación...) — pero el diagrama de flujo es la pieza que casi todo el mundo asocia con PRISMA porque es la única que es puramente visual.

La guía tiene historia: nació como QUOROM en 1999, se convirtió en PRISMA en 2009, y se actualizó a fondo en 2020 (Page et al., 2021), con cambios en el propio diagrama de flujo. Si tu revisión es de 2021 en adelante, la que te toca declarar es la versión 2020, no la de 2009 — es un detalle pequeño que un revisor de una Q1 sí comprueba, porque dice si has leído la guía actualizada o has copiado una plantilla vieja de un compañero.

Las cuatro fases del diagrama, caja por caja

El diagrama tiene cuatro fases, siempre en el mismo orden, y cada caja lleva un número que tiene que poder deducirse de la caja anterior.

1. Identificación

Cuántos registros encontraste en total. Si buscaste solo en bases de datos (Web of Science, Scopus, PubMed, PsycINFO...), es una sola cifra. Si además rastreaste listas de referencias, contactaste autores o buscaste literatura gris, PRISMA 2020 pide desglosar "registros identificados en bases de datos" de "registros identificados en otras fuentes", porque son procesos de búsqueda distintos y una revista quiere poder evaluarlos por separado.

2. Cribado

De los registros identificados, primero se eliminan los duplicados (el mismo estudio suele aparecer en varias bases de datos). Lo que queda son los registros cribados: se revisan por título y resumen, sin leer el texto completo, y se excluyen los que claramente no cumplen los criterios de inclusión. Esta es la fase con más volumen y menos detalle: aquí no hace falta desglosar motivos, basta con el número total excluido.

3. Elegibilidad

Los registros que sobreviven al cribado se evalúan a texto completo. Y aquí sí, PRISMA exige algo que casi nadie hace bien a la primera: el motivo de cada exclusión, uno por uno, con su propio número. "No cumplía criterios" no es un motivo — es una etiqueta que no dice nada. Un revisor quiere ver algo como "Excluidos (n = 9): sin grupo control" y "Excluidos (n = 6): población no clínica", no un totalizador sin desglosar.

4. Inclusión

Los estudios que sobreviven la evaluación a texto completo son los que se incluyen en la síntesis. Si tu revisión es solo sistemática (una síntesis narrativa, sin meta-análisis), esta es la última caja. Si además vas a hacer meta-análisis, PRISMA 2020 pide un desglose adicional: cuántos de los incluidos entran en el meta-análisis cuantitativo, porque no siempre coinciden (algunos estudios se describen narrativamente pero no aportan los datos necesarios para el cálculo del efecto).

Un ejemplo completo, con números reales

Así es como se ve en la práctica, con una búsqueda ficticia pero realista:

218 registros identificados en bases de datos
+ 14 registros identificados en otras fuentes
− 37 duplicados eliminados
= 195 registros cribados por título y resumen
− 148 excluidos
= 47 artículos evaluados a texto completo
− 28 excluidos: 12 sin grupo control, 9 población no clínica, 7 sin datos suficientes para calcular el efecto
= 19 estudios incluidos en la síntesis
   de los cuales 14 incluidos en el meta-análisis

Fíjate en que cada línea es una resta de la anterior. Esa es la comprobación que hace un revisor antes que ninguna otra: si las cifras no encajan (por ejemplo, si los tres motivos de exclusión no suman exactamente 28), el diagrama entero pierde credibilidad, y con él, la confianza en el resto de tu metodología.

Los errores que más se repiten

La aritmética no cuadra. Es, de lejos, el más frecuente. Sucede cuando el diagrama se construye a mano, semanas después de haber hecho el cribado real, reconstruyendo de memoria cifras que deberían haberse anotado sobre la marcha. La solución no es tener más cuidado: es no depender de la memoria y calcular las cajas derivadas automáticamente a partir de las que sí se registraron en su momento.

Motivos de exclusión sin desglosar. Ya lo mencioné arriba, pero merece repetirse porque es el segundo fallo más común: un "excluidos por no cumplir criterios (n = 28)" sin más detalle. PRISMA exige el desglose por motivo específico en la fase de elegibilidad, no antes.

Mezclar la versión 2009 con la 2020. Copiar una plantilla de un artículo publicado antes de 2020 (con menos cajas y sin la distinción bases de datos / otras fuentes) y declarar en el texto que se siguió PRISMA 2020. Un revisor que conoce la guía lo detecta al primer vistazo.

No decir si hubo registro previo. Si tu revisión es sistemática de verdad (no solo un meta-análisis sobre estudios que ya conocías), registrarla en PROSPERO antes de empezar la búsqueda es lo que separa una revisión sistemática de una revisión narrativa con pretensiones. Se declara en el resumen y en el método, y también es de lo primero que se comprueba.

Cómo generarlo

Hay varias formas de construir el diagrama. La página oficial de PRISMA ofrece plantillas en Word y PowerPoint que puedes rellenar a mano, cuadro por cuadro, cambiando el texto y recolocando las flechas. Funciona, pero es lento y es exactamente donde se cuelan los errores de aritmética: nada te avisa si un número no cuadra con el anterior. Draw.io y Excel son otras dos opciones habituales, con el mismo problema de fondo.

La alternativa que uso yo mismo, y que he dejado abierta y gratis, es el generador de diagrama de flujo PRISMA: le das los números que no se pueden deducir de otros (identificados, duplicados, excluidos en cribado, motivos de exclusión a texto completo) y calcula el resto de cajas automáticamente, así que la resta siempre cuadra. Genera además el texto para tu apartado de Método con esas mismas cifras, y descargas el diagrama en PNG de alta resolución sin marca de agua, en español o en inglés según lo necesites para tu manuscrito.

Qué más pide PRISMA además del diagrama

El diagrama es la pieza más visible, pero PRISMA 2020 tiene 27 ítems en su checklist completo (disponible en equator-network.org, junto con el resto de guías de reporte por tipo de diseño). Los que un revisor mira primero, además del propio diagrama: el título identificando el trabajo como revisión sistemática y/o meta-análisis, un resumen estructurado con objetivos y limitaciones, los criterios de elegibilidad especificados y justificados antes de la búsqueda, el método de síntesis (qué modelo, qué software, qué heterogeneidad), la evaluación del riesgo de sesgo de cada estudio incluido, y la declaración de financiación y conflictos de interés.

Preguntas frecuentes

¿El diagrama PRISMA es obligatorio para cualquier meta-análisis?

Sí, si tu meta-análisis parte de una revisión sistemática de la literatura (que es la inmensa mayoría de los casos). Si estás combinando un puñado de estudios que ya conocías de antemano sin un proceso de búsqueda sistemático, técnicamente no es una revisión sistemática y no necesitarías el diagrama completo — pero conviene decirlo explícitamente en el manuscrito, porque de lo contrario un revisor lo asume y lo echa en falta.

¿Qué pasa si dos motivos de exclusión se solapan (un estudio cumple varios)?

Se asigna al primer motivo que aplique según un orden de prioridad que decidas tú mismo, y se documenta ese orden. Lo importante es que cada estudio excluido cuente en un único motivo, para que la suma de motivos coincida exactamente con el total de excluidos a texto completo.

¿Se puede tener más de una "otra fuente" de identificación?

Sí — listas de referencias, contacto con autores, literatura gris, registros de ensayos clínicos. Lo habitual es sumarlas todas en una sola cifra de "otras fuentes" para el diagrama, y detallar cada una por separado en el texto del método si el número de estudios que aportó cada vía es relevante para tus lectores.

¿El diagrama cambia si mi revisión no incluye meta-análisis?

La estructura es la misma; lo único que se omite es la última línea (cuántos de los incluidos entran en el meta-análisis cuantitativo), porque no hay meta-análisis del que hablar. Todo lo demás — identificación, cribado, elegibilidad con motivos de exclusión, inclusión — se reporta igual.

¿Puedo usar el mismo diagrama para una revisión de alcance (scoping review)?

No exactamente: existe una extensión específica, PRISMA-ScR, con un diagrama y un checklist adaptados a las revisiones de alcance, que no exigen evaluación del riesgo de sesgo ni síntesis cuantitativa de la misma forma. Si tu trabajo es una scoping review, usa esa extensión y decláralo así en el título.

¿Y el resto del meta-análisis, aguanta una revisión?

El diagrama es el primer paso. El kit gratuito cubre el resto: selección de estudios, forest plot, heterogeneidad y la redacción en APA 7, con las herramientas de gráficos enlazadas dentro.

Ver el kit de meta-análisis →

Una vez que el diagrama está cerrado, el siguiente paso natural es el forest plot con el efecto combinado, y comprobar la heterogeneidad entre estudios (I², Q, τ²) antes de decidir entre un modelo de efectos fijos o aleatorios. Si además quieres comprobar sesgo de publicación, el funnel plot es el complemento habitual. Y si ya tienes el manuscrito completo escrito, el revisor de artículos es gratis y te dice qué objetaría un revisor de una Q1 antes de que lo haga la revista.

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