En breve
Para comprobar tu bibliografía no te fíes de que el DOI abra algo: pega el DOI y comprueba que lo que abre es el trabajo que citas, con ese título y esos autores. Después busca cada referencia sin DOI por título en Crossref, OpenAlex, PubMed, Semantic Scholar, DOAJ, OpenLibrary o arXiv, y date por satisfecho cuando coincidan al menos dos fuentes independientes en título y autoría. Cruza la lista con retractiondatabase.org o mira el campo is_retracted de OpenAlex para descartar papers retractados. Y comprueba a mano lo que ninguna base te va a decir: que toda cita del texto esté en la lista y al revés, y que ningún preprint aparezca vestido de artículo publicado.
Un editor no lee tu manuscrito entero antes de decidir si lo manda a revisión. Lee el título, el resumen, se hace una idea del método y, si tiene dudas, baja al final. Y la bibliografía es de las poquísimas partes de un artículo que se pueden comprobar en cinco minutos sin ser experto en tu tema: se coge una referencia, se pega el DOI, se mira si abre lo que dice que abre. Si no abre, o abre otra cosa, ya no está evaluando tu contribución. Está decidiendo si puede fiarse de los números del apartado de resultados, que no puede comprobar.
Eso es lo que hace que este fallo sea desproporcionado. Una referencia mal copiada no invalida un análisis, pero cuesta un desk-rejection con una frase de dos líneas que no te explica nada. Y desde que los borradores se escriben con modelos de lenguaje delante, ha dejado de ser un descuido raro para ser un riesgo de base.
Por qué esto ya no es un problema marginal
Un modelo de lenguaje no consulta una base de datos cuando te escribe una referencia: la compone. Ha visto cientos de miles de citas en formato APA y sabe perfectamente qué aspecto tiene una: apellido español, inicial, año entre paréntesis, un título con dos puntos y un subtítulo metodológico, el nombre de una revista real del área, un volumen, un rango de páginas y un DOI con el prefijo de la editorial correcta. Todas las piezas son verosímiles porque todas las piezas son reales. Lo que no existe es la combinación.
Es un fallo especialmente traicionero porque no se parece a un error. Una cita mal formateada canta; una cita inventada está impecable. Bhattacharyya et al. (2023) midieron esto en contenido médico generado con ChatGPT y encontraron tasas altas de referencias fabricadas o inexactas justo en el material que más parecía correcto.
Y no es solo cosa del borrador. Se ha visto en informes generados con IA que la propia auditoría de la bibliografía venía con decenas de referencias falsas dentro: el modelo, al que se le pidió transcribir la lista de un manuscrito que no traía bibliografía, se la reconstruyó de memoria y entregó una lista entera que nadie había escrito. La conclusión práctica es la misma tanto si escribes tú como si te ayuda una herramienta: una referencia solo está comprobada cuando la ha reconocido una base de datos externa. Preguntarle a un modelo si su propia referencia existe no comprueba nada.
Fallo 1: la referencia que no existe
Autores plausibles, revista real, año coherente, y un artículo que nunca se publicó. Es el fallo más grave porque, si el editor lo caza, ya no hay conversación posible sobre el resto del manuscrito.
Cómo lo compruebas. Busca el título completo, entre comillas, en estas bases. Todas tienen API pública y ninguna te va a pedir una clave:
- Crossref (api.crossref.org): el registro de DOI de la mayoría de editoriales. Es la primera parada para cualquier artículo de revista.
- OpenAlex (api.openalex.org): catálogo abierto y enorme, heredero de Microsoft Academic Graph. Cubre bien lo que a Crossref se le escapa.
- PubMed (eutils.ncbi.nlm.nih.gov): solo biomedicina y salud, pero ahí es la referencia. Buscar el título con el sufijo [Title] evita la mitad de los falsos positivos.
- Semantic Scholar (api.semanticscholar.org): su endpoint de emparejamiento está pensado justo para casar el título de una referencia contra el corpus.
- DOAJ (doaj.org): directorio de revistas de acceso abierto, y la pieza que salva a la bibliografía en español. Psicothema, Anales de Psicología, Liberabit o Clínica y Salud están ahí y no siempre en las anteriores.
- OpenLibrary (openlibrary.org): las cinco anteriores son bases de artículos. El libro, el manual y la obra de referencia (Cohen, Nunnally, el manual de la APA) no están en ninguna, y son media bibliografía de una tesis.
- arXiv (export.arxiv.org): preprints de física, matemáticas, computación, estadística y economía.
Un truco que ahorra falsos negativos: si el título lleva subtítulo tras dos puntos, busca primero solo la parte de delante. Las bases no guardan los subtítulos de forma homogénea y media bibliografía en español los lleva. Y si es un libro con edición entre paréntesis, quítasela: buscar «Publication manual of the American Psychological Association (7th ed.)» en OpenLibrary devuelve cero resultados; sin el paréntesis, sale a la primera.
Fallo 2: el DOI que resuelve, pero a otra cosa
Este es peor que un DOI roto, y por una razón mecánica: un DOI roto lo caza cualquier corrector automático y hasta tú al pinchar. Un DOI que resuelve pasa todos los filtros de forma, y lo único que lo detecta es que alguien abra el enlace y lea lo que hay al otro lado. Ese alguien suele ser el editor.
No hace falta mala fe para producirlo. El gestor de referencias importó mal un registro, reordenaste la bibliografía y un DOI se arrastró una fila, copiaste de un PDF y se pegó el de la referencia de arriba. El resultado es siempre el mismo: el revisor pincha, y aparece un trabajo que no tiene nada que ver.
Cómo lo compruebas. Pegar el DOI en doi.org y ver que abre algo no es la comprobación. La comprobación es abrirlo y verificar que el título y los autores de la página coinciden con los de tu referencia. Si prefieres no salir de la terminal, pide el registro a Crossref:
"title": ["Publication Manual of the American Psychological Association"]
"publisher": "American Psychological Association"
Dos avisos para que no te acuses a ti mismo en falso. El primero: las bases guardan a veces el título recortado. Hay artículos registrados en Crossref solo con la parte anterior a los dos puntos, así que un parecido bajo entre tu título y el de la base no prueba que el DOI esté cruzado; comprueba también la autoría antes de tocar nada. El segundo: los DOI de arXiv (los que empiezan por 10.48550) están registrados en DataCite, no en Crossref, así que Crossref y OpenAlex devuelven un 404 perfectamente legítimo sobre una referencia impecable. Ese caso se resuelve en el propio arXiv.
Fallo 3: el paper retractado que se sigue citando
Una retractación no borra el artículo: lo deja publicado con una nota encima. El PDF que descargaste hace tres años y que sigue en tu carpeta no lleva esa nota. Y el gestor de referencias tampoco te avisa por su cuenta, salvo que lo hayas configurado para ello. Así que se citan trabajos retractados de buena fe, años después, y a veces como si fueran evidencia de apoyo.
Es de las cosas que peor sientan en revisión, porque el editor no puede distinguir el despiste del descuido: en cualquier caso significa que no volviste a mirar la fuente.
Cómo lo compruebas. Tres vías, de más a menos trabajo:
- OpenAlex trae un campo is_retracted en cada registro. Pidiendo el trabajo por su DOI te lo dice en una línea. Fíjate en que el campo es lo que manda, no el título: el artículo de Wakefield et al. (1998) aparece con el título prefijado por «RETRACTED:», pero el de LaCour y Green (2014) en Science, retractado en 2015, conserva su título limpio y solo lo delata la bandera.
- La Retraction Watch Database (retractiondatabase.org) es la fuente especializada, con más de cincuenta mil registros y el motivo de cada retractación. Desde que Crossref la adquirió, el volcado completo se descarga gratis en formato CSV desde api.labs.crossref.org/data/retractionwatch, que es lo que necesitas si quieres cruzar una bibliografía entera de una vez.
- PubMed marca estos trabajos con el tipo de publicación «Retracted Publication» y enlaza la nota de retractación correspondiente. Para biomedicina es la comprobación más rápida.
Si usas Zotero, activa el aviso: marca los elementos retractados de tu biblioteca usando datos de Retraction Watch, y es lo más cerca que vas a estar de que la comprobación se haga sola. Y si lo que te preocupa es la revista en la que vas a publicar más que la que citas, la guía de cómo detectar revistas depredadoras cubre la otra mitad del problema.
Un matiz que conviene tener claro: citar un trabajo retractado no siempre está mal. Si tu artículo habla precisamente de ese caso, o discute la literatura que se construyó sobre él, la cita es legítima. Lo que no puede pasar es que aparezca sin mención de la retractación, en medio de una lista de estudios que apoyan tu hipótesis. Las directrices de retractación del COPE (Barbour et al., 2019) explican por qué la nota tiene que viajar con el trabajo.
Fallo 4: el año o el volumen cambiados
Un dígito. La referencia existe, los autores son los que son, el título es correcto, y el año dice 2019 cuando el artículo salió en 2018, o el volumen es el 34 en vez del 43. Nadie va a rechazarte un manuscrito por esto, pero llega a la corrección de pruebas y ahí sí cuesta tiempo y correos.
El origen habitual son dos fechas legítimas que se pisan: la de publicación online primero (online first) y la del número impreso, que pueden llevarse más de un año. Cuando el gestor de referencias importa una y el texto usa la otra, la cita del texto y la de la lista dejan de coincidir, que es la versión visible del problema.
Cómo lo compruebas. El registro de Crossref distingue las dos fechas: published-online y published-print. La norma APA 7 pide el año de la versión que estás citando, y si citas la versión de registro (la definitiva, con volumen y páginas), ese es el año del número. Ojo con una trampa: buscar por DOI en las bases y confirmar por consenso no valida el año, porque el emparejamiento se hace por título y autoría. El año lo tienes que mirar tú.
Fallo 5: autores incompletos o mal ordenados
APA 7 pide hasta veinte autores en la lista de referencias, y a partir de veintiuno los diecinueve primeros, puntos suspensivos y el último. El corte en «et al.» pertenece a la cita del texto, no a la lista. Lo que se ve con frecuencia es la lista truncada a tres o seis autores porque así venía de otra revista o de otro estilo.
Más serio es el orden. El orden de firma es información científica, no un detalle de formato: dice quién lidera el trabajo. Invertirlo, o colar a un coautor que no firmaba, es de las cosas que un revisor que conozca ese grupo detecta de inmediato. Y pasa más de lo que parece cuando la referencia se compone a mano desde la ficha de una base en vez de exportarse.
Cómo lo compruebas. Pide el registro a Crossref o a OpenAlex y compara la lista completa, en orden. El emparejamiento por consenso que hacen las herramientas automáticas es deliberadamente tolerante con la autoría (les basta con que comparta un apellido, porque las listas se truncan y se abrevian entre bases), así que sirve para descartar que el registro encontrado sea de otro trabajo, no para auditar la lista de firmantes. Esa parte es tuya.
Fallo 6: la cita del texto que no está en la lista, y al revés
El fallo más común de todos, con diferencia, y el único que no necesita internet para comprobarse. Citas a Fernández y Ortiz (2021) en la discusión y en la lista solo está Fernández (2019). O quitaste un párrafo en la última revisión y su referencia se quedó huérfana al final. APA 7 lo dice explícito: toda cita del texto tiene que tener entrada en la lista, y toda entrada de la lista tiene que estar citada al menos una vez.
Cómo lo compruebas. Si trabajas con Word y un gestor de referencias (Zotero, Mendeley, EndNote), la lista se genera desde las citas y este problema desaparece solo; el precio es que las citas tienen que estar insertadas como campos, no escritas a mano. Si la bibliografía la mantienes a mano, la comprobación es mecánica: exporta la lista de apellidos y años del texto, ordénala, y compárala con la lista de referencias. Con LaTeX y BibTeX el aviso te lo da el propio compilador.
Un caso particular que conviene mirar dos veces: las citas dentro de tablas y de pies de figura. Muchos gestores no las indexan, así que sobreviven a la limpieza y luego no están en la lista.
Fallo 7: el preprint citado como si estuviera publicado
Citas un trabajo de PsyArXiv o bioRxiv con el nombre de una revista y un volumen que todavía no existen. A veces es optimismo (el artículo estaba en revisión cuando lo leíste), a veces es que la cita venía compuesta así, y a veces es un modelo que ha rellenado el hueco con la revista más probable.
El problema de fondo no es de formato: un preprint no ha pasado revisión por pares, y presentarlo como si la hubiera pasado cambia el peso que el lector le da a tu argumento. Un revisor que conozca ese preprint lo va a señalar.
Cómo lo compruebas. Busca el DOI en Crossref o en OpenAlex: si el trabajo se publicó de verdad, el registro trae el nombre de la revista y el volumen, y a menudo el propio arXiv guarda el DOI de la versión publicada cuando el autor lo declara. Si no aparece más que en el repositorio, cítalo como preprint. En APA 7 eso significa nombrar el repositorio en el lugar de la revista y dar el enlace, sin volumen ni páginas. También conviene volver a mirar los preprints que citaste hace un año: es muy frecuente que ya estén publicados y que la versión definitiva tenga cambios sustanciales en los análisis.
Por qué un DOI que resuelve no es prueba suficiente
Esta es la parte fina, y la que separa una comprobación seria de una que da tranquilidad falsa.
Que un DOI resuelva significa una sola cosa: que alguien registró ese identificador y le puso una URL detrás. No dice nada sobre si es el identificador de la obra que tú citas. Y en el otro sentido, que una base no encuentre una referencia tampoco significa que no exista: PubMed solo cubre biomedicina, DOAJ solo acceso abierto, y ninguna de las bases de artículos indexa libros, capítulos, tesis, informes técnicos ni actas. Una referencia perfecta puede salir «sin rastro» en tres bases seguidas sin que le pase nada.
De ahí la regla que hace utilizable todo esto: una referencia se da por comprobada cuando al menos dos fuentes independientes coinciden en el título y en la autoría. Dos, y no una, porque una sola base puede devolver un trabajo distinto con un título casi idéntico (buscar «Adicción a las redes sociales y personalidad en adolescentes» devuelve artículos con ese título casi exacto de grupos distintos). Y título y autoría, no solo título, por lo mismo.
El corolario importante es el de honestidad, y es el que más cuesta respetar cuando uno está nervioso antes de enviar: «no encontrada» no significa «inventada». Es lo normal en libros, capítulos, tesis, informes y revistas locales o en español. Confundir las dos cosas y reescribir una bibliografía correcta por miedo hace más daño que el fallo que intentabas evitar. El único caso en el que el silencio sí es información es este: la referencia declara un DOI y ninguna base reconoce ese DOI. Ahí sí merece una comprobación manual seria, porque un DOI que nadie ha registrado no se produce por descuido.
El procedimiento completo, en veinte minutos
| Qué compruebas | Dónde | Qué te dice |
|---|---|---|
| Que el trabajo existe | Crossref, OpenAlex, PubMed, Semantic Scholar, DOAJ | Dos fuentes que coincidan en título y autoría |
| Libros, manuales y obras de referencia | OpenLibrary | Lo único que indexa lo que las bases de artículos no ven |
| Que el DOI apunta a tu trabajo | doi.org o api.crossref.org | Título y autores del registro frente a los tuyos |
| Retractaciones | retractiondatabase.org, OpenAlex, PubMed | Si el trabajo sigue en pie o lleva una nota encima |
| Año, volumen y páginas | Registro de Crossref (online frente a impreso) | Ninguna comprobación automática valida esto por ti |
| Preprint o artículo publicado | arXiv, Crossref, OpenAlex | Si hay versión de revista o solo repositorio |
| Texto contra lista | Tu gestor de referencias, o a mano | Citas huérfanas y entradas sin citar |
El orden importa por economía. Empieza por las referencias con DOI, que son las rápidas y donde vive el fallo grave (el DOI cruzado). Sigue por las que no lo tienen, que son las que hay que buscar por título. Deja para el final los libros y capítulos, y no te alarmes con ellos. Y reserva los últimos cinco minutos para el cotejo texto-lista, que es donde va a aparecer algo casi seguro.
Si el manuscrito viene de tu tesis, este es el momento de hacerlo bien: en el paso de tesis a artículo la bibliografía se recorta y se reordena varias veces, y es justo cuando se producen los arrastres. Lo mismo vale para los errores más repetidos en manuscritos de psicología, que casi todos aparecen en la misma fase.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si una referencia está inventada?
Busca el título completo en al menos dos bases independientes (Crossref, OpenAlex, PubMed, Semantic Scholar, DOAJ, OpenLibrary o arXiv) y comprueba que coinciden en título y en autoría. Si dos coinciden, la referencia existe. Si ninguna la encuentra y además la referencia declara un DOI que ninguna base reconoce, tienes una señal seria y toca comprobarlo a mano. Si no declara DOI y es un libro, un capítulo, una tesis o un artículo de una revista local, lo más probable es que simplemente no esté indexada.
¿Vale con que el DOI abra una página?
No. Que el DOI resuelva solo prueba que ese identificador está registrado, no que corresponda a la obra que citas. El fallo más difícil de detectar es justo ese: un DOI legítimo pegado al artículo equivocado por un arrastre al reordenar la bibliografía. Abre el enlace y comprueba que el título y los autores de la página son los de tu referencia.
¿Cómo compruebo si un artículo que cito está retractado?
Tres caminos. Consulta la Retraction Watch Database en retractiondatabase.org, o descarga su volcado completo en CSV desde api.labs.crossref.org/data/retractionwatch si quieres cruzar la bibliografía entera. Pide el trabajo a OpenAlex por su DOI y mira el campo is_retracted. Y en biomedicina, comprueba en PubMed si lleva el tipo de publicación «Retracted Publication». Zotero además marca los elementos retractados de tu biblioteca si tienes el aviso activado.
Una referencia no aparece en ninguna base. ¿La quito?
No, si sabes que existe. Las bases bibliográficas cubren mal los libros, los capítulos, las tesis, los informes técnicos, las actas de congreso y las revistas locales o en español. Que no aparezca no es indicio de nada por sí solo. Lo que sí conviene es tener a mano la fuente física o el PDF, por si el editor pregunta.
¿Puedo citar un preprint?
Sí, siempre que lo cites como lo que es. En APA 7 el repositorio ocupa el lugar de la revista y no lleva volumen ni páginas. Lo que no puedes hacer es darle nombre de revista y número a algo que todavía no ha pasado revisión. Y antes de enviar, vuelve a buscar los preprints que citaste hace tiempo: si ya salieron publicados, la versión definitiva puede haber cambiado los análisis que tú estás citando.
¿Me lo comprueba solo el gestor de referencias?
Solo en parte. Zotero, Mendeley y EndNote garantizan la coherencia entre las citas del texto y la lista, y aplican bien el formato, que es mucho. Pero no verifican que el registro que importaste corresponda al trabajo que citas, ni detectan un DOI cruzado, ni comprueban el año contra la versión de registro. Lo que entró mal en tu biblioteca sale mal formateado a la perfección.
¿Cuántas referencias falsas hacen falta para que rechacen el manuscrito?
Una basta para cambiar la conversación. No porque una cita valga tanto, sino por lo que implica: si el editor comprueba una referencia y no existe, deja de fiarse de los datos que no puede comprobar, que son casi todos. Es lo que hace que este fallo salga tan caro comparado con lo poco que cuesta evitarlo.
Referencias
American Psychological Association. (2020). Publication manual of the American Psychological Association (7th ed.). https://doi.org/10.1037/0000165-000
Barbour, V., Kleinert, S., Wager, E., & Yentis, S. (2019). Guidelines for retracting articles. Committee on Publication Ethics. https://doi.org/10.24318/cope.2019.1.4
Bhattacharyya, M., Miller, V. M., Bhattacharyya, D., & Miller, L. E. (2023). High rates of fabricated and inaccurate references in ChatGPT-generated medical content. Cureus, 15(5), e39238. https://doi.org/10.7759/cureus.39238
Antes de enviarlo: la bibliografía es lo último que se revisa y lo primero que se comprueba, y a esas alturas llevas tantos meses dentro del manuscrito que ya no ves lo que un lector externo ve en la primera pasada. Si ya lo tienes escrito, pásalo por Previum: es una pre-revisión gratuita estilo Reviewer 2 que te dice qué te van a objetar antes de que te lo diga la revista, y su informe Profesional comprueba además la lista de referencias contra las bases de este artículo, exigiendo que coincidan dos. Sale más barato enterarse ahora que en la carta del editor dentro de tres meses.