Es la comprobación de un revisor con calculadora: sumar la columna de la Tabla 1 y compararla con la N que dice Participantes. Cuando no cuadran, la diferencia son personas de las que no se ha dicho nada.
Perdidos en esa variable concreta. Lo más frecuente con diferencia y lo más legítimo: doce personas no contestaron a la pregunta del nivel de estudios, así que esa fila suma 108 y no 120. Es correcto y hay que decirlo, con una nota en la tabla o una frase en el texto.
Una categoría que no se muestra. «Otro», «Prefiero no decirlo», «No consta». Se quitan de la tabla porque tienen pocos casos y desaparece gente. Si la categoría existe, va en la tabla aunque tenga tres personas.
Una submuestra sin declarar. Esa tabla describe solo a los que completaron el seguimiento, o solo al grupo experimental. Es una decisión razonable que deja de serlo cuando no se enuncia.
Categorías que no son excluyentes. Etnia, diagnóstico o comorbilidad con respuesta múltiple: una persona puede estar en dos filas. La suma pasa de la N y es correcto, pero entonces los porcentajes no suman 100 y hay que advertirlo.
Observaciones en vez de personas. En medidas repetidas es fácil que la tabla cuente medidas y el texto cuente participantes. La N se infla sin que nada avise.
Una errata de transcripción. Un 47 que era 4 y 7, un dígito de más. Sale enseguida porque la diferencia suele ser un número redondo o muy grande.
Porque no requiere entender el estudio. Un editor puede hacerlo en la criba, en veinte segundos y sin leer el método, y por eso es de las primeras cosas que se comprueban en una revisión seria.
Y porque enseña algo más que el descuadre: si tres tablas del mismo artículo suman tres N distintas, lo que hay es un manejo de los datos perdidos que no se ha contado. Ahí la pregunta del revisor ya no es aritmética.
Cómo se declaran los perdidos y qué hay que decir de cada análisis está en cómo reportar los datos perdidos, y la tabla que suele contenerlos en la Tabla 1 en APA 7.
Es lo más limpio: una fila «No consta» con su n y su porcentaje. La alternativa es una nota al pie diciendo cuántos faltan en esa variable. Lo que no vale es que la tabla sume menos sin explicación.
Sobre la que uses de verdad, y dilo. Si los calculas sobre los que respondieron, la nota tiene que decir «porcentajes sobre los casos válidos». Si los calculas sobre la muestra entera, los perdidos aparecen como una categoría.
Es lo normal. Entonces la tabla lleva la n de cada variable, no una N única en la cabecera. Cuesta una columna y evita la pregunta.
No en sí mismo, pero hay que explicarlo igual. Lo que un revisor lee en un descuadre pequeño sin nota no es fraude, es descuido, y eso contamina la lectura de todo lo demás.