Lo que Cuesta un Rechazo cuando lo Mides a Escala de Grupo

Un rechazo, visto desde dentro del artículo, es un mal día. Visto desde la dirección de un grupo de diez personas es otra cosa: es un problema de calendario que se repite doce o quince veces al año y del que nadie lleva la cuenta. Este artículo intenta ponerle números defendibles, que es más difícil de lo que parece, porque la mitad de las cifras que circulan sobre esto no resisten que las mires de cerca.

Aviso antes de empezar: aquí solo hay datos que puedo señalar con el dedo. Donde no hay dato publicado, lo digo y sigo con el argumento sin él. Si alguien te vende una cifra redonda del tipo «cada rechazo cuesta 4.700 € a tu institución», pídele la fuente; casi siempre es una estimación construida sobre otras tres estimaciones.

El coste que sí se puede medir: meses

El dato más útil que hay sobre esto viene de un análisis de 3.500 experiencias de revisión reportadas por los propios autores en la plataforma SciRev (Huisman & Smits, 2017). Sus cifras, por campo:

  • Psicología: 14 semanas de media hasta la primera respuesta y 20 semanas de duración total de la revisión en los artículos aceptados. Solo el 11 % de los autores tuvo noticias en el primer mes.
  • Ciencias sociales: 17 semanas hasta la primera respuesta y 23 semanas en total. Ahí solo el 8 % supo algo en el primer mes.
  • El conjunto de campos: 13 semanas de media en la primera ronda (con un rango de 8 a 18 entre disciplinas) y 17 semanas de revisión total.

Y sobre el desk-rejection, que es el que uno esperaría que fuese instantáneo: la media son 12 días, pero un tercio de las revistas tarda más de dos semanas en decir que no va a mandar tu artículo a revisión, y una sexta parte tarda más de cuatro.

Haz la cuenta con tu propio grupo. Un manuscrito de psicología rechazado tras revisión se lleva unas catorce semanas antes de que te enteres, más el tiempo de reformatear para otra revista, más la espera de la siguiente. Tres artículos al año en esa situación son casi un año de calendario del grupo desplazado, sin que nadie haya trabajado peor.

El mito del APC perdido

Conviene tumbar esto porque se repite mucho en reuniones de departamento: un rechazo no te cuesta el APC. La tasa de publicación en acceso abierto se paga cuando el artículo ya ha sido aceptado, no al enviarlo. Si te rechazan, no pagas. Lo que sí puede pasar es que la revista que acaba aceptándote cobre más que la primera que lo intentaste, o que la tuya salga de una partida que caduca en diciembre y el retraso te deje sin ella. Eso es real, pero es un problema de calendario otra vez, no un coste directo del rechazo. Si lo que quieres es el mapa completo de lo que se paga y lo que no, lo tengo desglosado en cuánto cuesta publicar un artículo científico.

Un dato incómodo: el rechazo no es señal de mala ciencia

Calcagno et al. (2012) reconstruyeron el historial de envío de más de 80.000 artículos publicados en 923 revistas de biología entre 2006 y 2008. Dos resultados que conviene tener en la cabeza antes de dramatizar:

  • Alrededor del 75 % de los artículos publicados se habían enviado primero a la revista que acabó publicándolos, con un rango del 67 % al 87 % según la categoría. Es decir: la mayoría de los artículos que ves publicados no arrastran una cadena larga de rechazos.
  • Los artículos que sí llegaron tras haber sido rechazados en otra revista recibieron, de media, más citas que los publicados en la misma revista y el mismo año a la primera.

La lectura honesta de esto no es «los rechazos son buenos». Es que el proceso de revisión, cuando funciona, mejora el trabajo, y que un rechazo no es un veredicto sobre la calidad de tu grupo. Lo que sí es, sin discusión, es tiempo. El artículo acaba siendo mejor y aparece un año más tarde.

Dónde se nota de verdad a escala de grupo: la ventana

La evaluación de la actividad investigadora en España va por tramos de seis años, y en la convocatoria vigente cada solicitante presenta cinco aportaciones principales, que pueden acompañarse de dos sustitutorias (Resolución de 10 de diciembre de 2025, de la CNEAI). Los criterios y su aplicación cambian por campo y por convocatoria, así que esto no es una fórmula: es el orden de magnitud.

Y ese orden de magnitud es lo que hace que el retraso importe. Cinco aportaciones en seis años significa que la diferencia entre un artículo aceptado en diciembre del año seis y aceptado en febrero del año siete no es de dos meses: es que cuenta o no cuenta. Multiplícalo por las personas del grupo que están en ventana a la vez —los que van a solicitar tramo, los que preparan acreditación, los que tienen que defender la tesis— y verás que el calendario editorial del grupo y su calendario de carrera son el mismo calendario.

Lo que no voy a hacer es ponerle un precio en euros a un sexenio que no llega. No existe ese dato de forma defendible: el complemento varía por comunidad, por figura y por año, y el efecto sobre acreditaciones, tribunales y capacidad de dirigir tesis no tiene precio de mercado. Cualquiera que te dé esa cifra se la está inventando. Los meses, en cambio, sí se cuentan.

El coste que nadie apunta: las horas del PI

En casi todos los grupos que conozco hay una persona que lee los borradores de los demás, arregla los análisis que no cuadran y escribe la respuesta a los revisores cuando la cosa se pone seria. Suele ser el PI, y ese trabajo no aparece en ninguna hoja de cálculo.

No hay, que yo sepa, un dato publicado sobre cuántas horas dedica un investigador principal a revisar el trabajo de su propio grupo. No lo voy a estimar. Lo que sí está medido es el reparto de la revisión formal para revistas, y el patrón es demoledor: en la literatura biomédica, el 20 % de los investigadores hace entre el 69 % y el 94 % de las revisiones (Kovanis et al., 2016). El trabajo de revisar no se reparte: se concentra en las mismas personas. Dentro de un grupo pasa exactamente igual, y el cuello de botella suele ser justo quien menos tiempo tiene.

Esto tiene una consecuencia práctica que se olvida cuando se habla de rechazos en términos de dinero: cada iteración adicional de un manuscrito no cuesta solo tiempo del primer autor. Cuesta, sobre todo, tiempo de la única persona del grupo que no se puede sustituir.

Qué parte del rechazo es evitable y qué parte no

Esta es la pregunta que de verdad decide si merece la pena invertir en el problema. Mi respuesta, después de bastantes manuscritos: hay tres capas.

Lo mecánico, que es completamente evitable

Nuijten et al. (2016) pasaron un comprobador automático por más de 250.000 valores p publicados en ocho revistas grandes de psicología entre 1985 y 2013. La mitad de los artículos que usaban contraste de hipótesis contenía al menos un valor p inconsistente con su estadístico de contraste y sus grados de libertad, y uno de cada ocho contenía una inconsistencia grave, del tipo que puede cambiar la conclusión estadística.

Eso es dinero tirado en forma de credibilidad, y se detecta con una comprobación mecánica en minutos. Lo mismo pasa con las referencias que no existen o están mal, con las tablas que no siguen APA 7 y con los resultados reportados sin tamaño del efecto ni intervalo de confianza. Nada de eso justifica por sí solo un rechazo, pero todo junto construye la impresión de descuido que hace que un revisor busque más.

Lo metodológico, que es evitable si se coge a tiempo

Un modelo que no responde a la pregunta, una muestra que no da para lo que se estima, un análisis de mediación con un diseño transversal presentado como si fuera causal. Esto sí tumba manuscritos, y tiene arreglo, pero casi siempre antes de recoger los datos. Contratado en fase de diseño se resuelve con una conversación; contratado con los datos ya recogidos, muchas veces lo único que se puede hacer es reescribir las conclusiones con más prudencia.

Lo editorial, que no es evitable

Encaje con el alcance de la revista, prioridades del editor, un número monográfico que se llenó, un revisor que tenía un mal día. Esta capa existe, es grande y no se compra. Lo único que se puede hacer con ella es elegir mejor la revista y no perder cuatro meses descubriendo que el artículo nunca encajó.

Si quieres ver en qué capa está tu manuscrito antes de enviarlo, el revisor de artículos con IA te devuelve gratis las objeciones de dos revisores simulados y una decisión editorial estimada, y el semáforo de revista te dice si el encaje con la revista que has elegido es razonable. Son treinta minutos y te ahorran discutir en abstracto.

Cómo poner un número a esto en tu grupo, sin inventarlo

No necesitas un estudio. Necesitas una hoja de cálculo con cinco columnas y la disciplina de rellenarla un año:

  • Fecha del primer envío de cada manuscrito.
  • Número de revistas por las que ha pasado hasta la aceptación.
  • Fecha de aceptación.
  • Si el rechazo fue de escritorio o tras revisión.
  • El motivo declarado, en cuatro palabras.

Con eso, al cabo de doce meses tienes tres cifras que son tuyas y no de un paper: cuántos meses tarda de media un artículo de tu grupo desde el primer envío hasta la aceptación, qué proporción de tus rechazos son de escritorio (si pasa de un tercio, tu problema es de elección de revista, no de metodología) y cuántas de tus objeciones se repiten. Esa última columna es la que más sorprende: en la mayoría de grupos, el mismo comentario aparece en tres manuscritos distintos escritos por tres personas distintas. Eso ya no es un problema de manuscrito, es un problema de criterio compartido, y se arregla una vez para todos.

Y qué se puede hacer con el resultado

Depende de lo que salga, y aquí es donde toca ser honesto en las dos direcciones.

Si lo que sale es que un tercio de tus rechazos son de escritorio, no necesitas comprar nada: necesitas media hora de encaje de revista antes de cada envío y una norma interna de que ningún manuscrito sale sin que lo lea alguien que no lo ha escrito. Es gratis y es lo que más mueve la aguja.

Si lo que sale es que las objeciones se repiten y todas son metodológicas, tienes un problema de capacidad y sí hay que meterle recursos. Las opciones reales —contratar a alguien en plantilla, formación, consultoría externa, herramientas— tienen cada una sus pegas, y las comparo sin florituras en apoyo metodológico en un departamento: qué funciona y qué no.

Y si lo que necesitas es que todo el grupo tenga acceso a revisión previa sin abrir un expediente por manuscrito, para eso están los bonos anuales para grupos y departamentos: un importe cerrado al año, informes ilimitados para todo el equipo, y la ventaja administrativa de que se contrata una vez en lugar de doce. Cómo se tramita eso —contrato menor, umbral del artículo 118, qué papeles pide gestión— lo tienes paso a paso en cómo contratar apoyo estadístico para tu grupo de investigación.

Referencias

  • Calcagno, V., Demoinet, E., Gollner, K., Guidi, L., Ruths, D., & de Mazancourt, C. (2012). Flows of research manuscripts among scientific journals reveal hidden submission patterns. Science, 338(6110), 1065-1069. https://doi.org/10.1126/science.1227833
  • Huisman, J., & Smits, J. (2017). Duration and quality of the peer review process: The author's perspective. Scientometrics, 113(1), 633-650. https://doi.org/10.1007/s11192-017-2310-5
  • Kovanis, M., Porcher, R., Ravaud, P., & Trinquart, L. (2016). The global burden of journal peer review in the biomedical literature: Strong imbalance in the collective enterprise. PLOS ONE, 11(11), e0166387. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0166387
  • Nuijten, M. B., Hartgerink, C. H. J., van Assen, M. A. L. M., Epskamp, S., & Wicherts, J. M. (2016). The prevalence of statistical reporting errors in psychology (1985-2013). Behavior Research Methods, 48(4), 1205-1226. https://doi.org/10.3758/s13428-015-0664-2
  • Resolución de 10 de diciembre de 2025, de la Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora, por la que se publican los criterios para la evaluación de la actividad investigadora. Boletín Oficial del Estado. https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2025-26118

Cómo citar esta guía

Ciudad-Fernández, V. (2026, 23 de agosto). Lo que Cuesta un Rechazo cuando lo Mides a Escala de Grupo. Ciudad Science. https://analisisdedatospsicologia.com/blog/cuanto-cuesta-un-rechazo-grupo-investigacion

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