Recupera las objeciones de tu informe anterior y crúzalas con la versión nueva de tu manuscrito. Con el número de expediente o con el Word de tu revisión.
Recuperamos las objeciones de tu informe anterior y las cruzamos con la versión nueva de tu manuscrito. Te decimos cuáles siguen apuntando a un texto que no ha cambiado y cuáles se han quedado sin él. Lo que no hacemos es dar ninguna por resuelta: eso lo miras tú.
Escribe el número que viene en tu informe —tiene esta forma, Q1-4H7K-9TXQ— o sube el Word que descargaste con la revisión: lleva el expediente dentro.
o Sube el Word que descargaste con la revisión
El número vive 30 días, que es lo que conservamos el informe. El documento sirve siempre, aunque hayan pasado meses.
El mismo con el que pediste el informe.
Si tienes el manuscrito con el control de cambios de Word —el que ya te pide la revista—, súbelo así: miramos solo los párrafos que has tocado y los que citaba cada objeción. Sin marcas también funciona: comparamos por la frase que citó cada una.
Tu manuscrito no se guarda, ni el de esta ronda ni el de la anterior. Lo que guardamos son las objeciones, que son texto nuestro, y la frase que cada una citó. Para este cruce el documento ni siquiera sale de tu ordenador.
Sin comprobar: Era una objeción por ausencia: no citaba ninguna frase, así que no hay nada que comparar. Sigue en pie.
La frase que citaba es demasiado corta para localizarla sin ambigüedad, así que no la hemos comparado. Sigue en pie.
Porque todavía no sabemos medirlo. Decidir que dos objeciones son la misma, o que una ha dejado de aplicar, es una regla que aún no hemos validado: hace falta un corpus de manuscritos etiquetados por duplicado y publicar el acuerdo entre etiquetadores antes de enseñar nada parecido a eso. Un «resuelta» equivocado te dejaría tranquilo con algo que sigue ahí, y eso no se descubre hoy: se descubre semanas después. Cuando la validación exista, aparecerá el cuarto estado.
Si has llegado hasta aquí sin un informe delante: qué guarda un expediente, qué no guarda y por qué uno de cada nueve manuscritos empeora al corregir.
El cruce de arriba es mecánico: compara textos. La ronda completa vuelve a leer el manuscrito con dos revisores y un editor simulados, con lo que dijo la ronda anterior delante, y añade lo que aparezca de nuevo.