DASS-21: tres escalas de siete ítems. Cómo se puntúa y por qué se multiplica por 2, qué dicen los autores de los cortes, fiabilidad en España y cita.
Tres escalas de siete ítems que miden el estado emocional negativo de la última semana en depresión, ansiedad y estrés (tensión). De dominio público, con traducciones españolas alojadas en la web oficial y validación con universitarios españoles.
Por Víctor Ciudad-Fernández, PhD · Actualizado: 6 de octubre de 2026 · Read this fact sheet in English · Instrumentos
El DASS se construyó con análisis factorial para separar mejor tres estados emocionales negativos relacionados que en otros cuestionarios se mezclan: la depresión, la ansiedad y la tensión o estrés, entendido como una activación persistente e inespecífica. Son tres escalas de 14 ítems (el DASS de 42) y una forma breve de 7 por escala, el DASS-21. En el estudio de P. F. Lovibond y S. H. Lovibond (1995) con 717 personas, la estructura de tres factores se sostuvo con análisis exploratorio y confirmatorio, y sus escalas separaban los factores mejor que los inventarios de Beck.
La escala de depresión recoge disforia, desesperanza, desvalorización de la vida, autodesprecio, falta de interés, anhedonia e inercia. La de ansiedad, la activación autonómica, los efectos en la musculatura, la ansiedad situacional y la vivencia subjetiva de miedo. La de estrés, la dificultad para relajarse, la activación nerviosa y la tendencia a alterarse, irritarse o impacientarse.
Sus autores lo plantean como una medida dimensional: entienden que las diferencias entre la depresión, la ansiedad y el estrés de la población general y las de las personas con un trastorno son de grado, no de tipo, y por eso no lo asocian a categorías diagnósticas. En general, consideran preferible el DASS completo para la clínica y el DASS-21 para la investigación.
Cada ítem se puntúa de 0 a 3 según la gravedad o la frecuencia con la que la persona ha vivido ese estado en la última semana, y cada escala es la suma de sus siete ítems (de 0 a 21). Los ítems del DASS-21 se eligieron para que su puntuación fuera muy cercana a la mitad de la del DASS completo, así que los autores indican multiplicar por 2 las puntuaciones del DASS-21 antes de compararlas con sus datos normativos o con sus etiquetas de gravedad.
El instrumento se construyó para dar tres puntuaciones separadas. Henry y Crawford (2005) mostraron además que las tres comparten un factor general de malestar, así que una puntuación total tiene sentido como índice de malestar general, no como sustituto de las tres escalas.
La estructura de tres factores se ha replicado en muestras clínicas y comunitarias: Antony et al. (1998) la encontraron también en el DASS-21, con consistencia interna y validez concurrente entre aceptables y excelentes. Con 1.794 adultos de la población general del Reino Unido, Henry y Crawford (2005) obtuvieron el mejor ajuste con un modelo de cuatro factores: uno general de malestar psicológico más tres específicos e independientes de depresión, ansiedad y estrés. Su conclusión es que las tres subescalas miden lo que dicen, pero cada una arrastra también una dimensión general de malestar o afecto negativo.
En universitarios españoles, Bados, Solanas y Andrés (2005) encontraron que el modelo de tres factores era el que mejor ajustaba en el DASS-21, con un ajuste aceptable aunque no lo bastante bueno; en el DASS de 42 ítems ningún modelo llegó a un ajuste aceptable.
Los autores han definido etiquetas de gravedad (normal, leve, moderada, grave y extremadamente grave) para cada escala, pero solo las publican en el manual, y explican por qué: depresión y ansiedad varían a lo largo de un continuo, así que cualquier corte para «lo clínico» es arbitrario, y no quieren que esas etiquetas se cosifiquen. Para investigación recomiendan trabajar con las puntuaciones, no dividir la muestra en normales y clínicos.
Por respeto a esa decisión, esta ficha no reproduce los cortes: si los necesitas, están en el manual, y recuerda aplicarlos a las puntuaciones del DASS-21 multiplicadas por 2. Otro matiz de los autores: «leve» significa por encima de la media de la población pero muy por debajo de quienes piden ayuda, no un trastorno leve.
Hay varias traducciones españolas, todas alojadas en la web oficial del DASS: la de Daza et al. (2002), validada con población hispana de Estados Unidos; la de Bados et al. del DASS completo, de la que sale el DASS-21; la de García Valenzuela y la de IQVIA. La regla para cualquier traducción es que, como el original, sea de dominio público.
La validación de Bados, Solanas y Andrés (2005) con 365 universitarios compara su traducción con la de Daza et al.: de los 21 ítems, 16 son idénticos o muy parecidos, 4 algo distintos y 1 muy distinto. Los autores defienden su versión con una retrotraducción al inglés. Si usas una versión española, di cuál en el apartado de método.
Licencia: Dominio público. La web oficial lo dice así: no hace falta permiso para usarlo, y los cuestionarios y la plantilla de corrección se pueden descargar y copiar sin restricciones. El manual, con los datos normativos y las etiquetas de gravedad, se vende por un precio simbólico.
Todo está en la web del DASS de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW): los cuestionarios, la corrección, las traducciones y las preguntas frecuentes de los autores, que resuelven muchas dudas prácticas.
Cita el manual (que es la fuente del instrumento) y la versión española que uses:
@book{lovibond1995dass,
author = {Lovibond, S. H. and Lovibond, P. F.},
title = {Manual for the {Depression Anxiety Stress Scales}},
edition = {2},
publisher = {Psychology Foundation},
address = {Sydney},
year = {1995}
}Con siete ítems por escala y un factor general de malestar que atraviesa las tres, el alfa de cada subescala puede contar solo una parte de la historia. Si haces un análisis factorial confirmatorio, reporta también omega con la calculadora de omega de McDonald, que lo calcula a partir de tus cargas factoriales.
Porque los datos normativos y las etiquetas de gravedad del manual están hechos con el DASS de 42 ítems, y los ítems del DASS-21 se eligieron para que su puntuación fuera casi exactamente la mitad. Si no vas a compararte con esas normas ni a usar las etiquetas, puedes trabajar con la puntuación directa, pero dilo en el método.
Según sus autores, sirve para cribar a adolescentes y adultos sin trastorno, y no ven motivo para descartarlo desde los 12 años si la persona entiende bien el idioma, aunque las muestras con las que se desarrolló empezaban a los 17. Existe además una versión específica para jóvenes, el DASS-Y, en la misma web.
Esta ficha es una base de referencia académica con fines informativos: no reproduce ningún ítem del cuestionario. Usar el instrumento en tu investigación o en tu práctica puede requerir citar a sus autores o pedirles permiso: consulta «Cómo conseguir el instrumento».