Las reglas de una figura en APA 7 (y las dos que mira un revisor)

En breve

Una figura en APA 7 tiene cinco piezas y van en este orden: el número («Figura 1», en negrita y encima de la imagen), el título (en la línea siguiente, en cursiva, también encima), la imagen, la leyenda (dentro del marco, para decir qué es cada símbolo) y la nota (debajo, empezando por «Nota.»). Todo lo que no sea una tabla de filas y columnas es una figura: gráficos, diagramas de sendas, el diagrama PRISMA, fotos y capturas, y se numeran en una serie propia, así que la Figura 1 y la Tabla 1 conviven sin conflicto. La nota es donde se dice qué representan las barras de error, y no decirlo es la pega más frecuente de un revisor: sobre los mismos datos, las barras del error típico miden aproximadamente la mitad que las del intervalo de confianza del 95%. Exporta a 300 ppp para fotografías y hasta 1200 para dibujos de línea, o mejor en vectorial, con letra sans serif de 8 a 14 puntos. Y comprueba que la figura se lee en blanco y negro: el color no puede ser lo único que distinga tus grupos.

Pegas el gráfico de SPSS en el Word, le escribes debajo «Figura 1: Resultados» y a otra cosa. Dos meses después el equipo de producción te pide la figura «a resolución de publicación» y el revisor 2 pregunta qué son esas barras verticales, si el error típico o el intervalo de confianza. Las dos cosas se arreglan antes de enviar y cuestan diez minutos. Aquí tienes las reglas de una figura en APA 7 —qué va encima, qué va dentro y qué va debajo—, la resolución y el color que aguantan una revista de verdad, y cuándo conviene una figura en lugar de una tabla. El panorama completo del apartado está en cómo reportar resultados en APA 7.

En APA 7, todo lo que no es una tabla es una figura

La frontera es más simple de lo que parece: una tabla presenta información en filas y columnas, casi siempre números; una figura es todo lo demás. Un gráfico de barras es una figura, y también lo son el diagrama de sendas de un modelo de ecuaciones estructurales, el diagrama de flujo PRISMA de una revisión sistemática, la foto de los estímulos que presentaste, un mapa, el esquema del montaje experimental y la captura de la app que evaluaste. El capítulo 7 del manual las trata todas con el mismo juego de reglas, así que no hay que aprender un formato distinto para cada tipo de gráfico.

Las dos series se numeran por separado y por orden de primera mención en el texto: la Tabla 1 y la Figura 1 pueden estar en la misma página sin que pase nada, y una figura que se menciona antes va antes en la numeración aunque la maqueta la acabe colocando más abajo. Por eso se cita siempre por su número —«como muestra la Figura 2»— y nunca «en la figura de abajo» ni «en el gráfico siguiente»: la revista mueve las imágenes al maquetar y esas frases se quedan sin referente. Y se escribe «Figura» entera, porque APA no admite «Fig.».

La regla que se salta casi todo el mundo es la otra: los mismos datos no van en una tabla y en una figura. Si ya tienes la tabla con las medias y las desviaciones típicas por grupo, el gráfico de barras con esas mismas medias no añade información y se come media página. Elige uno. Dónde colocarla depende del destino: en una tesis o un trabajo de máster puedes incrustar la figura justo después del párrafo donde la mencionas, o llevarlas todas al final tras las referencias; muchas revistas piden un fichero por figura y la lista de títulos aparte. Cómo queda el apartado entero lo tienes en este ejemplo de apartado de Resultados.

El número y el título van arriba, en dos líneas y sin dos puntos

El número. «Figura 1», en negrita, alineado a la izquierda, en su propia línea y encima de la imagen. Sin cursiva, sin punto final y con numeración arábiga. Es lo primero que ve el lector y lo primero que mira el editor de mesa cuando comprueba el formato.

El título. Va en la línea siguiente, en cursiva, y dice qué se ve en la figura, no qué hiciste tú. «Puntuaciones de ansiedad antes y después de la intervención en los dos grupos» es un título; «Gráfico que muestra los resultados del ANOVA» no lo es, porque describe el análisis en vez del contenido. Entre el número y el título no van dos puntos: son dos líneas independientes, no una frase partida. En inglés el título se escribe en title case, con mayúscula en las palabras principales; en castellano la convención de las revistas de habla hispana es dejarlo en minúscula salvo la primera palabra y los nombres propios, porque el castellano no usa mayúsculas de titulación.

Ese «arriba» es la diferencia visible con las revistas biomédicas, donde el pie de figura va debajo y en un solo bloque de texto corrido que incluye título y explicación. Si vas a enviar a una revista de enfermería, salud pública o medicina con el manuscrito escrito en APA, ese es uno de los cambios que te van a pedir; no toca ni un dato, solo mueve el texto de sitio y lo funde en un párrafo. En APA, debajo de la imagen solo vive la nota.

El fallo de formato más habitual, y el más fácil de evitar, es el pie automático de Word: «Ilustración 1: ...», en gris, en cursiva, debajo de la imagen y con dos puntos. Son cuatro cosas mal en una línea. Escribe el número y el título a mano como dos párrafos normales, uno en negrita y otro en cursiva, y se acabó.

La leyenda va dentro y la nota debajo (y ahí es donde viven las barras de error)

La leyenda es la clave de símbolos y vive dentro del marco de la figura, no debajo. Dice qué grupo es cada color, cada tipo de línea o cada trama, y usa la misma tipografía que el resto de la imagen. Si solo tienes dos series y cabe una etiqueta al final de cada línea, etiquétalas directamente y quítate la leyenda: le ahorras al lector un salto de ojos por cada dato que mira, y eso se nota en cuánto entiende de la figura.

La nota va debajo de la imagen y tiene tres niveles con un orden fijo. La nota general empieza por «Nota.» en cursiva y explica lo que necesita la figura entera: la N, qué representan las barras de error, qué significan las siglas y de dónde sale la imagen si no es tuya. Las notas específicas usan letras voladas (a, b, c) para un panel o un elemento concreto. La nota de probabilidad cierra, con los asteriscos: * p < .05. ** p < .01. Si no tienes nada que explicar en alguno de los tres niveles, ese nivel simplemente no aparece.

Si tu figura lleva barras de error y la nota no dice qué son, la pregunta llega. Y llega con razón: sobre los mismos datos, las barras del error típico miden aproximadamente la mitad que las del intervalo de confianza del 95%, así que la misma diferencia parece enorme o parece nada según lo que hayas dibujado. Una nota completa se ve así: «Nota. N = 120 (60 participantes por grupo). Las barras de error representan el intervalo de confianza del 95% de la media. La diferencia entre grupos fue estadísticamente significativa, t(118) = 2.61, p = .010, d = 0.48.» Ahí ya no hay nada que preguntar.

Si la figura no es tuya, la atribución también va en la nota, no en una nota al pie de página del procesador: «Nota. Adaptado de [título del trabajo], por A. Autora, 2023, Nombre de la revista, 45(2), p. 118 (https://doi.org/...). CC BY 4.0.» Se escribe «Tomado de» si la reproduces igual y «Adaptado de» si la modificas, y la fuente entra además en la lista de referencias. Y una advertencia: citar no es tener permiso. Si la figura original no lleva licencia abierta, hay que pedírselo a la editorial antes de reproducirla. Con fotografías de participantes, el permiso es de ellos, por escrito y antes de nada.

Resolución, tamaño y letra: por qué pegar el gráfico de SPSS no vale

Cuando copias un gráfico de SPSS y lo pegas en Word, lo que viaja es un mapa de bits a la resolución de tu pantalla, unos 96 puntos por pulgada, con el fondo gris del visor incluido de regalo. En pantalla se ve aceptable. En el PDF de la revista, reducido a una columna de 8,5 cm, los ejes salen borrosos y esas etiquetas de 8 puntos acaban midiendo cinco. Es de las causas más frecuentes de que producción te devuelva un artículo que ya estaba aceptado, y llega en el peor momento, con la fecha de publicación encima.

Lo que piden las editoriales es bastante estable: 300 ppp (puntos por pulgada) para fotografías y medios tonos, 600 ppp para figuras que mezclan fotografía y línea, y hasta 1200 ppp para dibujos de línea puros. Mejor todavía es mandar vectorial —PDF, EPS o SVG— para cualquier gráfico estadístico, porque un vector no tiene resolución que perder y se amplía sin pixelarse. Un diagrama de sendas en vectorial se lee a cualquier tamaño; el mismo diagrama en PNG a 96 ppp no se lee a ninguno.

En la práctica: en SPSS, abre el gráfico en el Editor de gráficos y usa Archivo > Exportar en vez de copiar y pegar. En R, ggsave("figura1.pdf", width = 8.5, height = 7, units = "cm") para vectorial, o el mismo comando con dpi = 300 si la revista exige PNG o TIFF. En Word, Insertar > Imagen desde archivo, nunca Ctrl+V. Y dimensiona la figura al tamaño que va a ocupar de verdad: una columna ronda los 8,5 cm y el ancho de página completo, unos 17,5 cm. Hacer el gráfico enorme y encogerlo en Word no aumenta la resolución, solo apelotona la letra.

La letra dentro de la imagen va en sans serif entre 8 y 14 puntos, y esos puntos son los del tamaño final, no los del gráfico gigante que ves en la pantalla del portátil. La prueba de los diez segundos: pon la figura al ancho al que se va a imprimir, aléjate un palmo y lee la etiqueta del eje y. Si no la lees tú, que sabes lo que pone, no la va a leer nadie.

Color accesible: la figura tiene que sobrevivir al blanco y negro

Alrededor del 8% de los hombres y el 0,5% de las mujeres de ascendencia europea tienen alguna deficiencia en la visión del rojo y el verde. Es uno de cada doce hombres: en una muestra mixta de psicología eso deja entre el 2% y el 4% de participantes según cómo esté repartida por sexo, y la misma proporción entre quienes van a revisarte. Y justo el rojo contra verde es la pareja de colores con la que casi todo el mundo pinta «grupo control» y «grupo experimental». APA 7 lo dice sin rodeos: el color no puede ser lo único que distinga la información, y la figura tiene que seguir leyéndose impresa en escala de grises.

La solución no es renunciar al color, es codificar dos veces. Tres trayectorias en un gráfico de líneas se distinguen por color y además por trazo (continuo, discontinuo, punteado) y por marcador (círculo, triángulo, cuadrado). Dos series de barras se distinguen por color y por trama. Y siempre que quepa, la etiqueta directa sobre el elemento gana a cualquier leyenda. Hecho eso, imprime la figura en blanco y negro y vuelve a mirarla: si todavía sabes qué es cada cosa, está lista.

Para elegir los colores, tira de paletas ya comprobadas en lugar de improvisar con el cuentagotas. La de Okabe-Ito, ocho colores diseñados para que se distingan con daltonismo, va bien para variables categóricas; viridis funciona para escalas continuas, como el mapa de calor de una matriz de correlaciones. Lo que conviene evitar es el arcoíris tipo jet, que inventa fronteras donde los datos no las tienen, y el rojo contra verde para significados opuestos. Si usas el rojo para marcar riesgo alto, márcalo también con trama o con una etiqueta.

Y una regla de higiene que no está en el manual pero ahorra revisiones: si tu figura tiene doce colores, tu figura no tiene mensaje. El color sirve para señalar la comparación que importa; el resto puede ir en gris. Una figura con dos líneas destacadas y ocho en gris claro se entiende de un vistazo, y la de diez líneas de colores distintos no la descifra nadie.

Qué gráfico usar en psicología y cuándo la figura gana a la tabla

El mapa corto, por tipo de dato. Para comparar grupos, el gráfico de barras con barras de error es la opción más pobre que existe, porque esconde la distribución: un diagrama de caja, un violín o una nube de puntos con la media superpuesta cuentan lo mismo y además enseñan la dispersión y los casos extremos. Para una relación entre dos variables continuas, el diagrama de dispersión con la recta de regresión y su banda de confianza (r = .34, p < .001, N = 180): ahí el gráfico enseña lo que el coeficiente esconde, como una relación curva o los tres casos que sostienen ellos solos la correlación (el reporte completo, en cómo reportar una correlación en APA 7).

Para medidas repetidas, líneas con el tiempo en el eje x y un punto por cada momento de medida. Para una interacción, dos líneas: es el caso en el que la figura es casi obligatoria, porque «el efecto del tratamiento dependió de la sintomatología basal, F(1, 116) = 7.84, p = .006, η2 parcial = .06» se entiende de un vistazo cuando ves las dos líneas separarse, y no se entiende en un párrafo por bien escrito que esté (cómo va el resto del reporte, en cómo reportar un ANOVA en APA 7). Para un modelo con sendas —una mediación, un SEM—, el diagrama con los coeficientes estandarizados sobre las flechas. Para una revisión sistemática, el diagrama de flujo PRISMA; para un metanálisis, el forest plot; para enseñar que revisaste los supuestos, el gráfico Q-Q.

La figura gana cuando lo que quieres transmitir es una forma: una interacción, una trayectoria, la asimetría de una distribución, un efecto techo, una nube que se abre hacia la derecha. También cuando hay tantos puntos que nadie va a leerlos uno a uno. La tabla gana cuando el lector necesita el valor exacto para reutilizarlo o replicarlo: coeficientes de regresión con sus intervalos, una matriz de correlaciones, las características de la muestra. Y hay un tercer caso que no es ni lo uno ni lo otro: dos medias y una t caben en una frase del texto y no merecen ni tabla ni un gráfico de dos barras.

La prueba definitiva la puedes hacer tú en diez segundos: tapa la figura y lee el párrafo. Si el párrafo ya lo dice todo, la figura sobra y el editor te lo va a decir. Si al leerlo te falta algo que solo se ve mirando, la figura se queda. Y cuando la decisión sale tabla, tienes el generador de tablas APA para dejarla con el formato del manual sin pelearte con los bordes de Word.

Si la precisión de las cifras importa más que el patrón, el resultado va en una tabla, y sus reglas están en tablas en APA 7. En una revisión sistemática, la figura que te van a pedir sí o sí es el diagrama de flujo PRISMA. Y si ya tienes el apartado escrito, pégalo en Revisa una sección: te devuelve la primera objeción que te haría un revisor, con la frase exacta de tu texto en la que aparece.

Preguntas frecuentes

¿El título de una figura va encima o debajo en APA 7?

Encima. El número («Figura 1», en negrita) ocupa su propia línea sobre la imagen, y el título, en cursiva, va en la línea inmediatamente inferior, también sobre la imagen. Debajo de la figura solo va la nota, que empieza por «Nota.» en cursiva. Poner el pie completo debajo, con título y explicación juntos, es el estilo de las revistas biomédicas (Vancouver, AMA), no el de APA: si cambias de revista, ese es uno de los ajustes de formato que hay que hacer.

¿Cómo se cita una figura sacada de otro artículo en APA 7?

Con una atribución de copyright dentro de la nota de la figura, no con una cita entre paréntesis en el texto. La fórmula es «Nota. Tomado de [título], por Autoría, año, Nombre de la revista, volumen(número), página (DOI). Licencia» si la reproduces igual, y «Adaptado de...» si la modificas; además, la fuente entra en la lista de referencias. Y algo que se olvida a menudo: citar no da permiso. Si la figura original no tiene licencia abierta (CC BY, dominio público), hay que pedir autorización a la editorial antes de reproducirla.

¿Qué diferencia hay entre una tabla y una figura en APA 7?

La tabla presenta información en filas y columnas, normalmente números; la figura es cualquier otra representación visual: gráficos, diagramas de flujo, diagramas de sendas, fotografías, mapas o capturas de pantalla. Se numeran en dos series independientes (Tabla 1, Tabla 2... y Figura 1, Figura 2...) y comparten casi todas las reglas de formato, con dos diferencias: la tabla lleva filetes horizontales y ninguno vertical, y la figura puede llevar leyenda dentro del marco. Los mismos datos no deben aparecer en las dos.

¿Qué resolución tiene que tener una figura para una revista?

Lo habitual son 300 ppp para fotografías y medios tonos, 600 ppp para figuras que combinan fotografía y línea, y hasta 1200 ppp para dibujos de línea. Para gráficos estadísticos lo mejor es mandar formato vectorial (PDF, EPS o SVG), que no pierde calidad al ampliarse. Lo que no funciona nunca es copiar el gráfico del programa y pegarlo en Word: eso viaja a la resolución de tu pantalla, unos 96 ppp, y sale borroso en el PDF final aunque en tu documento se vea bien.

¿Se pueden usar colores en las figuras APA 7?

Sí, siempre que el color no sea la única forma de distinguir la información y la figura siga leyéndose en escala de grises. En la práctica eso significa añadir un segundo código —tipo de línea, marcador, trama o etiqueta directa— y usar paletas seguras para daltonismo, como Okabe-Ito para categorías o viridis para escalas continuas. Comprueba además si tu revista cobra por el color: muchas lo publican gratis en la versión digital y facturan la edición impresa.

¿Hay que mencionar todas las figuras en el texto?

Sí, todas y por su número: «como muestra la Figura 3». Ese orden de primera mención es justo el que fija la numeración. Evita «la figura de abajo» o «el gráfico siguiente», porque la maquetación de la revista mueve las imágenes y esas referencias se quedan colgando. Y que la mención diga algo: «los resultados aparecen en la Figura 3» no aporta nada; «la diferencia entre grupos se mantuvo en los tres seguimientos (Figura 3)» sí.

¿Y si la figura queda perfecta y lo que hay detrás no?

Una figura impecable no salva un modelo mal especificado ni unas barras de error que no cuadran con el valor p del texto. En cuanto el revisor pasa de la forma al fondo, eso es exactamente lo que mira.

Pasa tu manuscrito por el revisor

Con el número en negrita encima, el título en cursiva debajo de él, la leyenda dentro del marco y una nota que diga qué son las barras de error, tu figura ya cumple con APA 7. Si estás preparando el envío y prefieres que alguien mire las figuras, las tablas y el análisis que hay detrás antes de que las mire el editor, eso es parte de lo que hago en consultoría estadística: revisar los números, dejar figuras y tablas en el formato exacto que pide la revista y ayudarte a responder a los revisores cuando llegan.

Cómo citar esta guía

Ciudad-Fernández, V. (2026, 4 de septiembre). Las reglas de una figura en APA 7 (y las dos que mira un revisor). Ciudad Science. https://analisisdedatospsicologia.com/blog/figuras-apa-7-reglas-y-ejemplos

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