Notas de tabla y asteriscos de significación en APA 7

En breve

Una tabla APA 7 admite tres tipos de nota y siempre van en este orden: la general, que empieza con Nota. en cursiva y explica abreviaturas, unidades y símbolos; las específicas, que se señalan con letras voladas (a, b, c) y afectan a una columna, fila o celda concreta; y la de probabilidad, que es la que define los asteriscos. Cada tipo empieza en línea nueva, alineado a la izquierda, debajo del filete inferior de la tabla. La convención es *p < .05, **p < .01 y ***p < .001, sin espacio entre el asterisco y la p, y hay que declararla en cada tabla que los use. Cada vez más revistas piden el valor p exacto en su propia columna porque el asterisco borra información: p = .041 y p = .013 llevan el mismo, y un p = .058 se queda sin ninguno pese a estar mucho más cerca de .05 que de .50.

Casi nadie mira las notas de una tabla hasta que un editor las devuelve marcadas, y entonces resulta que el problema no era el análisis sino tres líneas de pie: los asteriscos sin declarar, la abreviatura que solo entiende quien escribió el manuscrito y una llamada de nota puesta con un símbolo que APA reserva para otra cosa. Aquí tienes los tres tipos de nota, el orden en que van, qué significa cada asterisco y por qué cada vez más revistas prefieren que los quites. Si lo que buscas es la vista de conjunto del apartado entero, está en cómo reportar resultados en APA 7.

Los tres tipos de nota, y el orden no se negocia

APA 7 reconoce tres tipos de nota debajo de una tabla y los coloca siempre en la misma secuencia: primero la nota general, que se refiere a la tabla entera; después las notas específicas, que señalan una columna, una fila o una celda; y al final la nota de probabilidad, que explica los asteriscos. Van debajo del filete inferior de la tabla, alineadas a la izquierda, sin sangría, y cada tipo empieza en una línea nueva.

No todas las tablas necesitan las tres. Una tabla de medias y desviaciones típicas sin contrastes no lleva nota de probabilidad; una tabla sin abreviaturas raras puede prescindir de la general. Lo que no cambia nunca es el orden entre las que sí pongas, y que cada tipo ocupe su propia línea: mezclar las tres en un párrafo corrido es el error más común y el más fácil de evitar.

Dentro de un mismo tipo, en cambio, las notas van seguidas en la misma línea y separadas por punto. Tres notas específicas ocupan una línea, no tres. Y las letras voladas van en el orden en que aparecen en la tabla, leyéndola de izquierda a derecha y de arriba abajo.

Conviene recordar dónde va cada cosa, porque la maquetación de las revistas lo comprueba antes que nada: el número de tabla y el título van encima (Tabla 1 en negrita en su propia línea, y debajo el título en cursiva); las notas van debajo. Una nota puesta arriba, o convertida en nota al pie del documento con un número volado, se devuelve para corrección.

La nota general: el diccionario de la tabla

Empieza con la palabra Nota. en cursiva, punto incluido, y a partir de ahí el texto va en redonda. Es la que explica lo que un lector no puede deducir mirando la cuadrícula: qué significa cada abreviatura, en qué unidades están las cifras, qué hay entre paréntesis, cómo se codificó una variable dicotómica o por qué faltan celdas.

Un ejemplo de tabla de correlaciones en un estudio con personal de enfermería: «Nota. N = 214. AE = agotamiento emocional; IC = intervalo de confianza. Las correlaciones por debajo de la diagonal corresponden al grupo hospitalario y las de encima, al grupo de atención primaria. El sexo se codificó como 0 = mujer, 1 = hombre.» Cuatro cosas que en la tabla no caben y sin las cuales la tabla no se lee sola.

Y ese es el criterio: una tabla tiene que poder leerse sin el texto. Aunque hayas definido «AE» en el método, se vuelve a definir aquí, porque la tabla es lo primero que mira un revisor y lo único que se reproduce cuando alguien pega tu resultado en una diapositiva. Repetir la definición no es redundancia, es la norma.

Si la tabla está reproducida o adaptada de otra fuente, la atribución de copyright va al final de la nota general, no en una nota aparte ni en el título. Es el sitio donde la buscan los servicios de permisos de las editoriales, y ponerlo en otro lado es la vía rápida a que te pidan la carta de permiso dos veces.

Las notas específicas: letras voladas, nunca asteriscos

Cuando la aclaración no vale para toda la tabla sino para una columna, una fila o una celda, se usa una letra minúscula volada. La letra se pone en la tabla, pegada al elemento al que se refiere, y abajo la nota empieza con esa misma letra volada. Se empieza por la a en cada tabla: la Tabla 3 no continúa la serie de la Tabla 2, vuelve a empezar.

Así queda una línea de notas específicas: «an = 108. bn = 106. cEsta subescala se puntúa de forma inversa; una puntuación alta indica menos conflicto trabajo-familia.» Van seguidas, separadas por punto, en una sola línea y por orden alfabético, que es el orden de lectura de la tabla.

El aviso que ahorra una corrección: no uses asteriscos para esto. El asterisco está reservado a la probabilidad, y si además marca «dato estimado» o «celda con imputación», la nota específica y la de probabilidad compiten por el mismo símbolo y el lector no sabe cuál está leyendo. Tampoco números volados, que chocan con los exponentes y con las llamadas de nota al pie del procesador de textos.

El uso más frecuente de la nota específica es declarar una n distinta en una columna. Si un subgrupo perdió participantes por datos faltantes, ahí es donde se dice, no en una frase perdida en el texto que el revisor tendrá que ir a buscar. Es una de las cosas que más se echan en falta en revisión y cuesta doce palabras.

Los asteriscos: qué significa cada uno y cómo se escriben

La convención es la de siempre: un asterisco para p < .05, dos para p < .01 y tres para p < .001. Cuantos menos asteriscos, mayor el valor p. La nota de probabilidad se escribe así, en su propia línea y como última del bloque: «*p < .05. **p < .01. ***p < .001.» Sin espacio entre el asterisco y la p, la p en cursiva, el valor sin cero inicial y cada entrada terminada en punto.

En la celda, el asterisco va pegado al valor y sin espacio: r = .41*** para una correlación con p < .001, .19** para una con p = .005, .15* para una con p = .028 y .11 a secas para una con p = .109 (todas sobre N = 214). Dos reglas que se saltan constantemente: la nota hay que declararla en cada tabla que use asteriscos, porque una tabla no hereda el pie de la anterior; y el mismo número de asteriscos tiene que significar el mismo alfa en todo el manuscrito. Si en la Tabla 2 dos asteriscos son .01, no pueden ser .001 en la Tabla 4.

No declares niveles que no usas. Si ninguna de tus correlaciones baja de .001, la nota lleva dos entradas y no tres. Y si mezclas contrastes unilaterales y bilaterales en la misma tabla, APA 7 pide que los asteriscos se reserven a los bilaterales y los unilaterales lleven otro símbolo, como la daga, declarado en la misma nota. Lo que casi ninguna revista acepta ya es una daga para el tramo .05 < p < .10 etiquetado como «marginalmente significativo»: ese umbral no está en ninguna convención, aparece siempre después de ver los datos y es una bandera roja para cualquier lector entrenado.

Dos trampas de software. SPSS marca en su matriz de correlaciones solo dos niveles (un asterisco para .05 y dos para .01): si copias sus asteriscos pero escribes una nota que declara tres, la tabla miente, porque ninguna celda con tres asteriscos existe. Y su salida en español trae 0,412 con coma decimal y cero inicial, que en APA es .41. En R pasa lo contrario: la leyenda de signif. codes incluye un punto para p < .1 que no forma parte del estilo APA y que se cuela en las tablas de quien copia la salida entera.

Por qué cada vez más revistas piden el valor p exacto

El asterisco no es un dato, es una categoría, y categorizar cuesta información. Con N = 214, una correlación de .14 (p = .041) y otra de .17 (p = .013) llevan exactamente el mismo asterisco, aunque una está rozando el umbral y la otra no. Peor todavía: una de .13 sale con p = .058 y se queda sin nada, pese a estar muchísimo más cerca de .05 que del .50 que el lector podría imaginar al ver una celda desnuda.

La segunda razón es que una tabla con asteriscos no se puede comprobar. Cualquiera que quiera reanalizar tu resultado, meterlo en un metaanálisis o simplemente verificar que el estadístico, los grados de libertad y el valor p encajan necesita los tres números. Nuijten y colaboradores (2016) pasaron un verificador automático por decenas de miles de artículos de psicología y encontraron al menos una incoherencia entre el estadístico declarado y su valor p en cerca de la mitad de los artículos que reportaban contrastes. Con asteriscos, esa comprobación no se puede ni intentar.

La tercera es de fondo. El asterisco es la forma tipográfica del sí-o-no, y llevamos años oyendo lo contrario: la declaración de la American Statistical Association sobre los valores p (Wasserstein y Lazar, 2016) pide explícitamente que no se reduzca la evidencia a un umbral. Una tabla que solo dice «pasa» o «no pasa» empuja al lector justo a la lectura que la propia disciplina intenta desmontar.

Y hay una razón práctica que cierra el argumento: si la tabla ya lleva intervalos de confianza, el asterisco sobra. Un IC 95% que no incluye el cero dice lo mismo que el asterisco y además dice cuánto y con qué precisión. Las normas de reporte de la propia APA (JARS-Quant) piden el valor exacto del contraste acompañado del tamaño del efecto y su intervalo, así que la tabla que muchos editores quieren ver ya no tiene sitio para el pie de asteriscos.

Cómo queda la tabla cuando te piden p exactos

En una tabla de regresión es trivial: el valor p tiene su propia columna y la nota de probabilidad desaparece. Una fila queda así: carga de trabajo, B = 0.53, SE = 0.14, β = .27, t = 3.79, p < .001, IC 95% [0.26, 0.80]; y la siguiente, apoyo del supervisor, B = −0.21, SE = 0.10, β = −.14, t = −2.10, p = .037, IC 95% [−0.41, −0.01]. Fíjate en el detalle de formato: la B lleva cero inicial porque puede pasar de 1; la β y la p no, porque no pueden. El resto de convenciones de la tabla las tienes en cómo reportar una regresión en APA 7.

En una matriz de correlaciones el problema es el espacio, y hay dos salidas limpias. La primera es la matriz triangular doble: coeficientes por encima de la diagonal, valores p exactos por debajo, y la nota general diciendo qué hay en cada mitad. La segunda es sustituir los asteriscos por el intervalo de confianza entre corchetes debajo de cada coeficiente, que es lo que piden ya varias revistas de psicología clínica. Si vas a montarla a mano, el generador de tablas de correlaciones te la deja con el formato puesto, y el desarrollo del análisis está en cómo reportar una correlación en APA 7.

Con comparaciones múltiples, el asterisco es directamente traicionero, porque no dice si el valor que marca es el crudo o el corregido. Si has aplicado Bonferroni, Holm o una corrección por tasa de falsos descubrimientos, lo honesto es una columna de p ajustada, o la p sin tocar más una nota general que declare el método y el número de contrastes. Un asterisco solo, en esa tabla, no significa nada comprobable.

Antes de mandarla, dale una pasada al formato: cursivas donde tocan, letras griegas en redonda, ceros iniciales solo en los estadísticos que pueden pasar de 1 y valores p a dos o tres decimales salvo los que van como < .001. Si prefieres no revisarlo a ojo, el formateador de resultados APA hace esa comprobación sobre el texto que le pegues.

Si el resultado va también en una tabla o en un gráfico, sigue las reglas de tablas en APA 7 y de figuras en APA 7: es lo primero que mira el revisor después de la frase. Y si ya tienes el apartado escrito, pégalo en Revisa una sección: te devuelve la primera objeción que te haría un revisor, con la frase exacta de tu texto en la que aparece.

Preguntas frecuentes

¿Qué significan los asteriscos en una tabla APA?

Marcan el nivel de significación: un asterisco es p < .05, dos son p < .01 y tres son p < .001. Cuantos menos asteriscos, mayor el valor p. El significado tiene que declararse en la nota de probabilidad, al final del pie de esa misma tabla, y ser el mismo en todas las tablas del manuscrito.

¿Cuáles son los tres tipos de nota de una tabla en APA 7?

La nota general, que empieza con Nota. en cursiva y se refiere a la tabla entera; las notas específicas, señaladas con letras minúsculas voladas, que aclaran una columna, fila o celda concreta; y la nota de probabilidad, que define los asteriscos. Van en ese orden, debajo de la tabla, y cada tipo empieza en una línea nueva.

¿Cómo se escribe la nota de probabilidad en APA 7?

En su propia línea, como última del pie, con este formato: *p < .05. **p < .01. ***p < .001. Sin espacio entre el asterisco y la p, la p en cursiva, los valores sin cero inicial y cada entrada terminada en punto. Solo se declaran los niveles que la tabla usa de verdad.

¿Se ponen asteriscos o el valor p exacto en las tablas?

APA 7 permite los asteriscos con su nota de probabilidad, pero muchas revistas piden ya una columna de valores p exactos, a dos o tres decimales, y < .001 cuando toca. El motivo es que el asterisco borra la distancia al umbral (p = .041 y p = .013 llevan el mismo) e impide comprobar la coherencia entre el estadístico, los grados de libertad y la p. Comprueba las normas de la revista antes de decidir.

¿Se puede marcar un p = .07 con una daga como «marginalmente significativo»?

Es una práctica que cada vez más revistas rechazan. El tramo entre .05 y .10 se etiqueta como «marginalmente significativo» siempre después de ver los datos y no corresponde a ninguna convención establecida. APA sí contempla usar la daga u otro símbolo para distinguir contrastes unilaterales de bilaterales dentro de una misma tabla, declarándolo en la nota.

¿Hay que repetir la nota de los asteriscos en cada tabla?

Sí. Cada tabla es una unidad independiente y no hereda el pie de la anterior, así que toda tabla que use asteriscos lleva su propia nota de probabilidad. Lo mismo pasa con las letras voladas de las notas específicas, que vuelven a empezar por la a en cada tabla.

¿Aguantarían tus tablas la primera mirada de un editor?

Previum lee tu manuscrito con la lista de un revisor de primera línea y te dice qué falta en las tablas —la nota sin declarar, la abreviatura huérfana, el asterisco que no cuadra con el valor p— antes de que lo escriba otro en un informe.

Revisar mi manuscrito

Las notas de tabla son de las cosas que se arreglan en diez minutos si alguien te dice dónde mirar y que cuestan una ronda entera de revisión si nadie lo hace. Si estás cerrando el apartado de resultados de una tesis o de un artículo y quieres que las tablas salgan bien a la primera, en consultoría estadística las revisamos contigo, una por una, con los números y la revista de destino delante.

Cómo citar esta guía

Ciudad-Fernández, V. (2026, 4 de septiembre). Notas de tabla y asteriscos de significación en APA 7. Ciudad Science. https://analisisdedatospsicologia.com/blog/notas-y-asteriscos-tabla-apa-7

Sigue leyendo

Todos los artículos del blog