Cómo escribir las conclusiones de un artículo científico: breves, fieles a los datos y sin nada nuevo

Las conclusiones son la parte más corta del trabajo y la que más se lee después del resumen. Mucha gente llega al final del artículo y lee solo el último párrafo, así que lo que pongas ahí es lo que se queda. Y, sin embargo, suelen escribirse con prisa, repitiendo la discusión o añadiendo afirmaciones que no se han demostrado en ninguna parte.

Su función es muy concreta: responder a los objetivos que planteaste, con lo que has encontrado, en pocas líneas. No es el lugar para discutir, ni para citar, ni para introducir ideas nuevas. Es el sitio donde el lector comprueba si el trabajo hizo lo que prometía.

Esta guía explica en qué se distingue de la discusión y del resumen, cuánto debe durar, cómo se estructura y los errores más habituales, con un ejemplo de artículo y otro de tesis.

Qué son las conclusiones y en qué se distinguen

Es fácil confundir tres cosas que hablan de lo mismo. El resumen cuenta todo el trabajo en pocas líneas, de la pregunta a las conclusiones. La discusión interpreta los resultados, los compara con la literatura y habla de limitaciones. Las conclusiones, en cambio, solo responden: a cada objetivo, con lo que mostraron los datos.

Una forma de recordarlo: la discusión contesta «¿qué significan estos resultados?» y las conclusiones, «¿qué sabemos ahora que no sabíamos?». Si lo que escribes en conclusiones necesita una referencia o una explicación, es discusión. Si repite una cifra, es resultados.

Cuánto deben durar y dónde van

En un artículo, entre cuatro y seis frases, a menudo un único párrafo. Muchas revistas no piden un apartado aparte y el cierre de la discusión hace de conclusión; otras sí lo piden, y entonces es breve. En una tesis, un capítulo corto que suele responder a cada objetivo específico por separado, con una o dos frases por objetivo y una conclusión general al final.

La regla de longitud es que quepan en una pantalla y se entiendan sin haber leído el resto. Si alguien lee solo las conclusiones, debe poder saber qué se hizo y qué se encontró.

Una estructura en tres movimientos

Para un artículo funciona esta secuencia, que cabe en un párrafo:

Un ejemplo para un artículo

«Un programa breve de reestructuración cognitiva redujo la ansiedad ante exámenes orales en estudiantes de humanidades respecto a una lista de espera, con un efecto medio. El resultado es coherente con lo hallado en ciencias de la salud, aunque procede de una muestra de conveniencia de dos universidades y de un seguimiento corto. Los datos justifican probar el programa con un diseño longitudinal y con otras titulaciones antes de recomendar su uso generalizado».

Son tres frases, ninguna cifra, ninguna referencia y nada que no esté en los resultados. Responde, delimita y cierra.

Un ejemplo para una tesis, objetivo por objetivo

Objetivo 1: «El programa redujo la ansiedad ante exámenes orales respecto a la lista de espera». Objetivo 2: «El efecto no se mantuvo de forma significativa a los tres meses, aunque la estimación fue en la misma dirección». Objetivo 3: «No se observaron diferencias claras según el curso académico, resultado exploratorio que requiere confirmación». Conclusión general: «Los resultados apoyan la eficacia a corto plazo del programa, y dejan abierta su persistencia».

Cada conclusión corresponde a un objetivo, dice lo que se encontró (incluido lo que no) y marca lo exploratorio. Si algún objetivo no tiene conclusión, o alguna conclusión no tiene objetivo, hay un problema que conviene resolver antes de entregar.

Los errores más habituales

Tres pruebas para comprobar las tuyas

La primera, la de la lectura aislada: pide a alguien que lea solo tus conclusiones y te diga qué se hizo y qué se encontró. La segunda, la del subrayado: cada afirmación tiene que poder rastrearse hasta un resultado de la sección anterior; si no, sobra o va a la discusión. La tercera, la de los objetivos: lista tus objetivos y comprueba que cada uno tiene su conclusión, en el mismo orden y con el mismo lenguaje.

Si las pasas, tus conclusiones responden a lo que prometiste y no afirman nada que los resultados no sostengan. La comprobación lleva unos minutos.

Pruébalo con tus conclusiones

Pega tus conclusiones, mejor junto al último tramo de la discusión, y verás la primera objeción que le pondría un revisor, con la frase exacta de tu texto y lo que haría falta para resolverla. Mira lo que esta guía describe: si las conclusiones responden a los objetivos, si afirman algo que los datos no sostienen, si usan un verbo más fuerte que la evidencia, si introducen ideas que no aparecen antes y si esconden lo que no salió.

Devuelve una sola objeción, la que más pesa. Necesita al menos 350 caracteres y lo que pegas no se guarda. Como solo ve el texto que pegas, si para decidir algo haría falta ver los objetivos o los resultados te lo dice aparte.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre discusión y conclusiones?

La discusión interpreta los resultados y los compara con la literatura; las conclusiones solo responden a los objetivos con lo que mostraron los datos, de forma breve y sin añadir nada nuevo. Si necesitas una referencia o una explicación, es discusión.

¿Cuánto debe durar el apartado de conclusiones?

En un artículo, entre cuatro y seis frases, a menudo un párrafo. En una tesis, un capítulo corto con una o dos frases por objetivo y una conclusión general. Debe caber en una pantalla y entenderse sin leer el resto.

¿Puedo citar referencias en las conclusiones?

No debería hacer falta: las conclusiones responden a tus objetivos con tus resultados. Si necesitas una cita para sostener una afirmación, probablemente pertenece a la discusión.

¿Hay que incluir cifras en las conclusiones?

Mejor no, o muy pocas. Las cifras están en los resultados y se interpretan en la discusión; las conclusiones dicen lo que mostraron en palabras, con el verbo adecuado a la fuerza de la evidencia.

¿Qué hago si algún objetivo no se cumplió?

Dilo en la conclusión correspondiente: que no se observó el efecto esperado o que los resultados no fueron concluyentes es una conclusión legítima y aporta información. Omitirlo, en cambio, es un sesgo.

¿Todas las revistas piden un apartado de conclusiones?

No. Muchas integran la conclusión en el último párrafo de la discusión y otras la piden aparte con un límite de palabras. Mira las instrucciones para autores y los artículos recientes de la revista.

¿Y en qué se diferencia de las otras herramientas?

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